Ayer tocaba consulta, a cuenta de controlar ese trancazo pulmonar creía…una visita corta por fin, me relamía, la cosa va bien, estoy bastante mejor y a lo mejor para media mañana estoy de vuelta. Iluso…
Llego temprano y no hay prácticamente nadie, lo cual alimenta mi esperanza de salir a escape, espero un rato largo y a la media hora aparece Garazi y me mete para su consulta. Muy contenta, la cosa va bien, pero cuando me pregunta a ver cuando empiezo a quimio y le digo que faltan una semanas se anima más y me endilga otro ciclo de quimio de mantenimiento empezando hoy mismo por supuesto…grrrrr de nada valen mis quejas, hoy me quedo en la UCA y acabré saliendo a las tres pasadas de allí. Eso si, comido y servido.
las chicas de la UCA (allí si que no hay tíos) te cuidan fenomenal.
Cuando me pregunta lo que peso para ajustar la cantidad de quimio que me van a poner dudo, que si 57 que si 67… así que aprovechando el único aparato que tiene en la consulta, aparte de una camilla un peso antiguo estilo balanza romana, de las de toda la vida, me subo y me pongo a pesarme ante la estupefacción de la médica y de la enfermera…
-¿que haces,pero saber usar eso?
La miro sonriendo extrañado y me peso en un pis pas
-67 clavaos, si sonlas pesas de toda la vida, ¿pues?
-No tengo ni idea de como funciona, (y aquí la auxiliar que le hace de secretaria asentía al tiempo) y alguna vez ya me he llevado una buen sofocón intentándo pesar a una paciente, sin éxito.
-jajaja, ¿pero no te has fijado nunca en las balanzas de las pescateras de tu pueblo?…ah claro, como sois jóvenes esta cosas os pillan ya de lejos.
-si si, a mi que me den una digital que no tengo problemas, comentaba la auxiliar, pero ésta, ¿como funciona, tiene que pararse eso que baila para ariba y para abajo?
Bueno, está visto que como esa balanza romana va a seguir allí lo más práctico es que otro día les enseñe como funciona, (a mi me parece divertido manejarlas y me fío mas de ellas que de las que van con pilas de ahora) que tampoco es tan complejo, con sus dos barras con su pesa deslizante, de diez y de un kilo respectivamente, y haga algo por osakidetza aparte de darles mas trabajo, como me ha ocurrido al día siguiente, esta mañana.

ring ring me despierta el teléfono
-diga?
-Hola, te llamo de la farmacia, ha habido un error y el antibiótico que llevaron no es el correcto, si pasas por aqui te lo cambiamos y listo.
-Ah, bueno, ¿antibiótico?, esto, vale vale
y cuelgo extrañado, pensando que me llaman de farmacia del hospi de Galdákano…como de allí lo que me dan es el antimicótico y algo no cuadra, el antibiótico me lo receta Garazi y lo cjo en la farmacia en el pueblo, llamo a farmacia a los diez minutos…allí no saben nada y me mandan a farmacia ambulatoria, donde tampoco nos aclaramos, llaman a la UCA, (media hora mientras tanto, explicaciones y mas explicaciones, creo que medio hospital está en la cadena de la conversación, cuando la chica de la UCA con la que hablo se le ocurre la explicación al enredo…
-Oye, y no te habrán llamado de la farmacia donde has cojido el antibiótico…
¡¡¡tachánnnn!!!! se me enciende la bombilla que debería haberse encendido en mi cabeza desde el princio…
-¡¡¡pues claro!!! le digo, eso es, ya podeís perdonarme el lío, seguro que es eso, torpe de mi
le digo mientras me despido, avergonzado. En fin, al menos me he evitado el ir hasta llí, al hospi, a remover cielo y tierra para al final quedar como un atontado. Mira que no ocurrírseme que me llamaban de la farmacia del pueblo…(en mi descargo que fué Carmen y a otra farmacia que la habitual, pero de toda formas creo que mi cerebro anda un poco al alimón con el resto del cuerpo, o sea del 100% nada.

Las pesadillas como vinieron parece que se han ido, menos mal, y me pregunto hasta que punto no estarían influenciadas por el ahogo inmisericorde que tuve esos dias atrás, de eso Doc seguro que sabe algo, y la sensación de impotencia que te entra cuando ni puedes hablar ni koverte siquiera por no asfixiarte aun más. Realmente es una sensación angustiosa que supongo puede animar las peores pesadillas.
Y sobre ambulacieras viejecita, me temo que si dentro del hospi las chicas son abrumadora mayoría en casi todos los departamentos en las ambulacias es al revés y no se si hay una entre la marabunta de tíos peludos. De todas formas ahí mi atención se centra mas bien en poder ir en la parte de alante con el conductor, infinitamente más cómodo que atrás en las cajoneras esas con asientos indecentes, traqueteo y el muermo de ir en una especie de caja cerrada aislada. No hay color.
Ya veremos si hay suerte, no te soy el único claro que se apunta a ir delante y suele estar ocupado ya.











