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Monthly Archives: abril 2009


Las dos semanas en casa han consistido en estar en la cama mas tirado que una colilla a cuenta de sucesivos enfriamientos, el último el peor, dentro de la cama, a cuenta de una sudada olímpica durante la siesta. Así que el martes que tenía consulta me vine con las cosas preparadas para ingresar de nuevo, cosa a la que la jefa no puso impedimento alguno. La puñetera neumonía no parece progresar y empieza a poner nerviosos a los médicos (y al paciente).
En casa estaba tan bajo de fuerzas y ánimos que ni abrir el ordenata, pero debo haber desarrollado dependencia hospitalaria, basta ver a la jefa y que me ausculte un poco,y me saquen unos tubos de sangre para análisis para que ya me encuentre mejor. Manda carallo.
Garazi me quiere administrar los antibióticos con aerosoles directos a la zona, y Kike me decía esta mañana al visitarme que habrá que hacer otra broncoscopia para encontrar el maldito bichito que me está comiendo el pulmón. La quimio no puede ser a estas alturas ya, dice, tiene que haber algo más.

Grrrr, la broncoscopia es muy desagradable. Y será la tercera ya.

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desayuno

Cada ocho horas.

Ando flojeras estos días, me enfrío con facilidad. AL final mucha cama, dormir y dormir. A ver si hace bueno, grrrr

De incógnito

Voy paseando por la calle y cuando me cruzo con un conocido y le hago un gesto de saludo no me reconoce.
Lo que hacen cuatro pelos, que antes tampoco tenía ya muchos más.
El caso es que bigote y barbilla tienen ya un tupido pelusón que ha comenzado a crecer estos días, mientras se ve que no llega a tanto el ímpetu piloso en otras zonas. Algo es algo. Al menos con el bigote me reconocerán más fácilmente el personal. Y las cejas parece que tiran también palante. 🙂


Leo en el correo que han inaugurado el “botón del pánico” en la red de ordenadores de los ambulatorios de osakidetza, un botón permanente en pantalla que al clicarlo avisa a los compañeros de que el paciente se ha puesto agresivo. Me parece una idea excelente sobre un tema bien triste. Fiel reflejo de esta sociedad (hoy también pasan la noticia de un “menor” de 17 años que ha roto la cabeza a golpes a un vagabundo y luego se la ha quemado) las agresiones van a más en las consultas (y en los hospitales) sobre médic@s y enfermer@s.
Parece que hay males que si duran más de cien años.

Esta mañana he vuelto a mi cama del hospi tempranito que estaba allí esperándome, pijama, vuelta a poner el reservorio para sacar tubitos de nuevo antes de irme y quitarlo, que también ha servido para otro polo de limón, parece que mis plaquetas están muy ocupadas intentando parar la herida del pulmón que sigue dando guerra y necesito más ladrillitos.

La jefa está espléndida tras unos días de vacatas y me da el alta contenta de verme mejor, la fiebre no ha vuelto a aparecer, hasta dentro de unos pocos días claro que quiere verme en consulta y a nivel plaquetario, más tubitos, a seguir escudriñando.
Hoy he hechado la cuenta, 15 cc ya se me pillan cada dos días como quien dice, lo cual hacen un total de 200 cc al mes, cantidad que a mi castigada médula ósea seguro que le cuesta un webo producir. Di que asín me meten las chuletas que me ponen, de dos en dos. Lo que yo me pregunto es si los análisis al final indicarán el estado de mi magra sangre o del de los bolsones que me endilgan a menudo.
🙂
Me ha crecido la barbita y el bigote, hasta más coloría que antes, me veo raro con pelos en el espejo, acostumbrado ya a la bola de billar. Me tengo que afeitar. A ver si me crecen las cejas también de paso…

Felicidades para el terremoto, me gustaría regalarle algo Ricky, ¿una caja de lápices y roturkis para pintar crees que le gustaría?
Disfruta de las vacatas (a ver a que movida vas esta vez) 😉
Recuerdos a tu madre. Dile que el jamón me lo comí todito.

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Tras dosis petafloplásmicas de aburrimiento con formas de agujeros negros comiéndome el tarro y una tercera noche intentando dormir sin conseguirlo mas que a las tantas, esta mañana le he implorado el alta de fin de semana con tanta convicción a mi médico que no ha podido negarse,

´-Que tal hoy?…te veo bien
-fenomenal, pero necesito el alta urgentemente, hago lo que me digas, el pino, quinientas flexiones con el equipo reglamentario, una bomba infusomat en cada mano con cuatro bolsones de suero y a subir las escaleras…
-mmm, mañana a las nueve aquí a hacer análisisis y control,
-(con cara radiante por fin) si si, a las nueve
-bien, dos pinchazos en la tripa de penitencia, neulasta y ¿oncogen? y ahora te preparan la bolsa de las pastillas. Se bueno y a la menor incidencia aquí inmediatamente.
-Señor, si señor!
Así que esta vez si en media hora estaba saliendo de la pesada atmósfera de la habitación, con tres-cuatro personas todo el rato, un insomne hiperactivo y una diarrea galopando en que había derivado mi perfecta soledad anterior… ¡que bien dormía a cualquier hora!, sin molestar, poder toser sin despertar a nadie, sin ser molestado.
Así que me ha traído Carmen a casa y hale hop, lo primero el niñato se ha dado un paseo y ha pinchado una rueda del coche… fuera de la piltra, a enseñarle como se cambia una rueda, grrrr, la de repuesto es de esas birrias pequeñaja, y encima desinchada. La cambiamos, y comprobamos que no hay ni un taller abierto ya, tendré que ir mañana al hospi con esa porquería de rueda, epero que no se haya desinchado otra vez.
Pues eso, que estoy descansando de tanto cambio y tanto meneo, sin fiebre, crece un algo el bigote, como una sementera con frío, el test de penick indica una evolución positiva y me siento muy a gusto en casa de nuevo, aunque no me libre de compatir la cama. 😀
Que dure.
🙂
Hoy he charlado con el chaval de Javi, está peleando con la recuperación ya del autotrasplante, aguanta bien, le queda ya muy poco.
¡¡¡Ánimo Javier!!!

Domingo
Paso por el hospi a las ocho, tubitos para el laboratorio, a por la prensa a esperar el dictamen en mi cuarto que sigue como lo lo dejé, con el imsomne en la misma postura quejándose y el hijo hecho polvo tras tres guardias seguidas de noche en esas sillas para visitas.
Temprano también pasa a visitarme con los resultados del análisis que no son malos mi galeno, que me despide hasta el martes… 🙂
Me quitan y todo el reservorio y un poco mas libre vuelvo para casa por la carretera desierta, es domingo de semana santa y bien que se nota.

Llevan bata blanca pero no son médicos ni enfermeras, deben ser los que se encargan de la “burocracia” intrahospitalaria, ya me gustaría saber cual de ellos es el que teniendo cuartos vacíos para elegir ha tenido la feliz ocurrencia de meterme en el mío un paciente con diarreas y falta de sales severa. El y la parentela que además resulta serlo de mi costilla, la hija es la mujer de un primo de mi mujer, delicioso trabalenguas que define una habitación que a ratos parece la tasca del barrio.
Llegó anoche totalmente ko por pérdida de sales, un hombretón sin poder ni moverse.
Le están encasquetando dos bolsas buenas de potasio y le han pegado con celo dos jeringas al pie de la cama llenas de algo que parecen las magnum de Clint de matar de siete en siete. Será suero para limpiar si te descuidas pero…
Y el caso es que el hospital, este inmenso barco, marcha al ralentí en marcha “económica”, con poco paciente y mucho profesional mas relajado, ahora que ya han pasado las puñeteras oposiciones para cuatro plazas mal contadas.
Hace un calor de caerse las moscas, viento sur dale que te pego todo el día, tras la luna llena de ayer que parecía un sol.
Ahora mismo a última hora esta rolando a norte…fresquito de nuevo. LLuvia mañana. Y parece que siguen los apagones de luz como para amenizar un poco el ambiente. A ver si iberduero nos corta la corriente.

En casa aguanto poco tiempo, el fin de semana.. El tiempo no acompaña en absoluto, viento y frío para poder pasear y una de ventanas abiertas en casa que me congela y me remata.
Ayer lunes eran 37,5 de fiebre a la mañana, 38,6 después de comer y más de 39 de fiebre a las seis, ya no podía ni levantarme casi…Carmen y yo decidimos venir para el hospital. Nos tienen en urgencias, en un “box” cuatro o cinco horas, una placa, una de tubitos, paracetamol a manta y por fin subimos a planta a las tantas con la fiebre normalizada.
Parece que la 7 está llena y me encaloman en la novena, donde reina un cierto ambiente de improvisación. Normal, la abren de vez en cuando,”según necesidades de servicio”. Pero sigo aislado y con la habitación para mi solo. He dormido bien esta noche con su pastillita correspondiente y la pierna he dejado de doler de forma escandalosa, como en casa. ¿…? desde luego la calefacción del hospital no tiene que ver nada con la de mi casa, a pesar de que pagamos mas de cien euros de gas natural al mes, el que se supone que es económico. Este calorcito que me es tan necesario porque me destemplo a la mínima, (cuando me bajan abajo a hacer radiografías o lo que sea me blindo con la chamarra de la calle, en algunos pasillos y sitios hace bastante fresco) y la tranquilidad cenobítica que disfruto, hacen que siga estando mejor en el hospital que en casa, con esta neumonía necrotica que aun sangra.
¿Os he dicho que tenemos unas camas motorizadas que con apretar botoncitos hace lo que tu quieres…son fantásticas, hipercómodas.
imagen0021A la mañana ha subido uno de los médicos de mi 7ª planta de hematología a verme y se ha normalizado el suministro de botica. Ya estoy mas tranquilo, la 7 sabe que estoy en la novena y me controlan desde allí. Sólo siento que la jefa esté de vacaciones, aunque me alegro por ella que le vendrán de perlas.

Jueves

Hoy me han bajado a la 7ª por fin, el hospital se ha quedado semivacío mágicamente ante la llegada de las vacaciones, esta vez en la 717.
Parece que el agente infeccioso responde a los antibióticos por una vez y la fiebre se ha ido apagando. Me encuentro mejor pero la herida del pulmón de la quimio se resiste a cerrarse, sangra y duele.
Hace un o dos minutos ha habido un apagón en el hospi y no se han encendido las luces de emergencia, no ha durado mucho, un minuto o dos, pero lo suficiente para darlas un buen susto a las chicas que están esta noche atendiendo a los enfermos.

Por cierto, tengo al lado una pareja conocida de Gernika, ella con una leucemia ya está recibiendo tratamiento hace una semana, a ver si le va bien.

Hace una luna llena espléndida.

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Cambio de percepciones

baston_1-006He bajado a comprar servilletas de papel, las gasto a mares. Y digo bajado en toda la extensión de la palabra, mi casa está en una zona alta en Gernika y segun sales vas cuesta abajo.
Ya en la bajada al final de mi calle he parado exhausto en unos bancos que hasta hora a mi no me decían nada. Hoy me han servido de descanso indispensable para poder acabar los tres cientos metros finales.

A la vuelta y tras tomar un café para reunir fuerzas y descansar unos minutos he subido la cuesta principal con la reductora, suave suave, que es de ver el contraste entre esos 6 kmtrs por hora a la que va cualquiera aquí como motos y mis 2-3 como mucho llaneando que puede desarrollar ahora la máquina de este barco desvencijado que soy tras el huracán que me pilló con el dichoso cáncer.

Al llegar arriba del cuestón estaba de nuevo KO y mi tabla de salvación ha sido otra vez un banco en la calle de un bar que allí anida. Un banco potroso, junto al que paso para bajar al pueblo continuamente y que hasta ahora me era tan lejano como cercano lo veo ahora, como un hermano vamos.

Gracias a esos bancos y los cinco minutos de descanso que brindan puedo andar zascandileando. Me voy a aprenderlos todos, que hasta ahora ni los veía.
🙂

Ahora vá una pequeña experiencia personal que acabo de recordar, un recuerdo agradable de hace muchos años;

Nunca olvidaré a un abuelo que conocí en Lagos, puerto muy cerca del cabo de San Vicente, sur de Portugal justo a la vuelta del atlántico.
Nos refugiamos allí en un estado calamitoso un gabacho y yo, el sólo llevaba un velero de diez metros por encargo para Africa y me junté con él en Bilbao a falta de otra cosa mejor que hacer, cuando recaló huyendo de las borrasca del catábrico (eran bien gordas aquellos días) al salir desde Francia. Yo estaba de nuevo en casa de mis padres, sin curro en ese momento, tras un divorcio temprano de un proyecto de vida en común que se quedó en poco más que el intento y lo único que me apetecía era perderme por cualquier sitio lejano.
Recorrimos en un viaje fantástico toda la costa del Cantábrico casi puerto a puerto, visitamos casi todos los que no conocía, San Vicente, Gijón, Cudillero, Luarca, Tapia de Casariego con sus devotos del surf y de las lanchas surfera australianas para rescatar náufragos, pasar Finisterre muy apurados, tuvimos que coger los rizos ya tarde cuando se lo conseguí meter en la cabezota a Patrick y comprendió que derivábamos demasiado cerca de las rocas con aquél viento que aumentaba por supuesto al doblar el cabo, llegmos a Ferrol, Camariñas en su ría perdidos rio arriba,Corcubión y sus corrientes malditas, arribamos a la tarde, amarramos bien el barco con doble cabo, y al despertarnos bien temprano para salir con la primera luz descubrimos con pavor que tan sólo quedaba un hilo de las dos sogas nuevas, la argolla y la tremenda corriente se las habían comido en pocas horas, si despertamos unos minutos mas tarde lo hacemos pegando pantocazos vete tu a saber en que sitio.
Luego por fin con viento bordeamos ya en dos etapas la costa portuguesa hasta Lisboa a pasar un par de días y en otra etapa maratoniana que no acabó en desatre de chiripa, Patrick dormido en popa se puso fatal de respirar el humo del motor que utilizamos en cuanto doblamos el cabo Sagre y nos quedamos sin la brisas atlánticas. Así que de noche yo sólo con un tío amarillo verdoso al lado hecho polvo enfilé tras mirar bien la carta la entrada del puerto de Lagos, que habíamos elegido de antemano.
Tiene un canal de entrada frente al mar cerca de la rocas de la costa, ya cerca de medianoche conseguí entrar allí y considerarme a salvo y aliviar la tensión de entrar a ojo en un puerto desconocido de noche cerrada, que no ves una higa.
Mas tarde una mañana, cuando ví al pasear hasta la entrada del puerto de donde venía por la mar y, lo cerca que había pasado de las enormes rocas que allí pululan hasta ser atracción turística me entró un flato que aun me dura.
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Allí nos separamos cuando ya se recuperó Patrick y siguió viaje rumbo a un mal sitio, Costa de Marfil, por la ausencia de vientos que hay allí y por ser una zona de pirateo, yo me quedé en otro barco en puerto con un francés y una chilena encantadores unos días, más tarde pasé a otro barco mas grande que guardaban otra pareja inglesa con dos críos, que vivían en el suyo con los que hicimos amistad esos días. Bueno, éramos los que estábamos allí en ese momento en el puerto, y entre la gente que vive en la mar hay una camaradería potente. Mas tarde me bajé a tierra, cuando una chica de allí me ofreció su casa, antes de iniciar la vuelta a la mía. Es lo que tiene viajar con veintipocos años y con cuatro euros antes de empezar el viaje. Te relacionas de verdad con la gente y conoces los lugares a fondo.
Pues bien, hasta allí en Lagos en un puertecito al socaire del finisterre portugés se acercó a pasar unos días con sus nietos su abuelo desde Inglaterra, recuerdo como pasaba feliz las horas jugando con los chavales en aquella mesa del camarote principal. Es una imagen que se me quedó grabada. Aquél hombre se lo pasaba pipa viajando dos mil kilómetros para pasar unos días en un barco con sus nietos, ya muy mayor.
Y eso que el pobre se cayó al agua helada al bajar con el botecito auxiliar al puerto. Eran botecitos hiperminúsculos. Creo que no le pasó nada…

Me veo estancado con el pulmón y a medio gas en general, muy falto de fuerza. Y la pierna no para de dar guerra, no me deja parar en la cama si estoy despierto, aunque esta noche he conseguigo dormir bien un buen rato.
gxpg8p0Garazi como de costumbre me contagió un poco de ánimo en su última visita antes de salir, pero cuando me preguntó que quería hacer, si salir del hospital o quedarme allí, el darme cuenta de que era una elección que tuve que sopesar dos veces, (en la 716 estoy demasiado a gusto a pesar de que ya los pinchazos son frecuentes y cada vez duelen mas las pobres venas, que parecen las de un jonki a estas alturas, llenas de callos), me sorprendió a mi mismo.
Es el darte cuenta de que estás convertido, quieras o no, en un enfermo con pronóstico sombrío, con esta mezcla de quimio y complicaciones que me están agotando.
Y al mirar los efectos secundarios de toda la batería de medicamentos que estoy tomando en casa, (ya que en el hospital te lo van dando sin papelitos ni prospectos y te limitas a aceptar lo que hay, sin enterarte demasiado) y ver que los tienen en plena abundancia, y que sigo un tratamiento con ellos que no se cuando va a acabar, pero en todo caso de varios meses, uno se pregunta hasta dónde podré aguantar a este ritmo, convertido en un anciano cojeando que apenas puede dar una vuelta a la manzana, escupiendo sangre en un pañuelito.
La pierna me está dando mucha guerra, no para de doler la puñetera mialgia, neuralgia o como se llame, que me huelo que alguno de los antifúngicos, antibióticos y/o corticosteroides que tomo pueda estar “ayudando” a que se produzca, y me desespera, no me deja descansar ni relajarme.
Eso si, como por cuatro, no se si por necesitar tanto aporte o por que es lo único que puedo hacer a gusto.
Mañana temprano toca volver a consulta, con su ritual, primero pinchazo para sacar los tubitos de sangre. Y mir tu que curioso, yo que siempre tenía mogollón de visibles la venas, ahora están escondidas pese a que estoy muy adelgazado. Tienen miedo. Y es que los pinchazos cada vez duelen más. Sensibilación le dicen.

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Tras el fin de semana de comilonas y francachelas el domingo a la noche estaba como un clavo en mi cama del hospital, que en casa la dichosa pierna no me dejaba ni dormir ni reposar tan siquiera en la cama, y tenía que andar levantado o como último recurso hacer como los jugadores de baloncesto que se ponen hielos en la cachas, enfriar la zona del dolor. Funciona.

En el hospital podíamos indagar el porqué y el cómo aliviarlo, a la mañana y tras los análisis de sangre de rigor el médico me escucha, me pregunta mil detalles y emite su opinión; “encamamiento agudo, pérdida de masa muscular, tratamiento hacer ejercicio hasta recuperar las piernas”…y duele.

Así que a levantar a pulso la cacha y tenerla arriba. Pues si que duele, si.

Hoy martes Garazi viene a verme un buen rato y establecemos la hoja de ruta en principio, o sea curar este neumotórax del todo para poder hacer luego el seguimiento de mi linfoma y ver de sacarme las células medulares para el trasplante que vendrá después.
Ahora tres semanas para casa pero pendiente de venirme en un periquete al hospi si el pulmón da algún susto.
Claro que tengo ganas de estar en casa, aunque la verdad es que lo que se dice estar tranquilo esta 716 es como un oasis.

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