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Monthly Archives: noviembre 2009


De un tiempo a esta parte voy recibiendo cada vez más a menudo un tipo de agresión no tipificada en el código penal a lo que parece.
Me refiero a esas intromisiones dentro de tu casa, aunque estés en el wáter o durmiendo en la cama, cuando el teléfono suena y al responder (¡qué remedio!) encuentras a un desconocido, que además de meterse en tu casa dominando tu nombre y tus datos, (hasta la cuenta del banco si te descuidas) te engaña inmisericordemente para sacarte un dinero o un contrato con el cual desplumarte en cómodos plazos.

Suelo contestar cada vez mas secamente que me dejen en paz y que no me interesa, intentando cortar la comunicación lo antes posible, para seguir en lo que pudiera estar haciendo en cada momento interrumpido.

Pero este viernes un sempiterno sudamericano me cogió en un momento flojo, estaba aburrido y sin otra cosa que hacer en ese momento y a cuenta de que era de la compañía con que tengo contratado internet (telefónica) flaqueé y en vez de mandarle a hacer gárgaras ( trabajar de teleoperador debe ser lo mas deshumanizador, junto a los de la OTA y los ejecutores bancarios, de la escala laboral) quise dialogar con él. Me debiera haber bastado para colgarle que no me hiciera ni caso cuando le dije, al principio, que no deseaba contratar nada por teléfono por principio y que me mandase una carta explicando la oferta “gratis” que me quería “regalar”, o que sus supuestos regalos (partidos gratis y canales de TV) no me interesaban lo más mínimo. ( Lo que no te dicen es que dentro de un mes tendrán que bajar tarifas y a ti ya te han pillado con otro “contrato” de año y medio)

Pero el tío era incombustible y seguía hablando sin parar, ¡pero es que es gratis Don Alfonso! y débil, no le mandaba a tomar por rasca y le repetía educadamente que no me interesaba, pero le resbalaba.

El caso es que al cabo de más de una hora de conversación de locos, en que el tío me repetía que no me iban a cobrar un duro más de mi actual tarifa, de sesenta euros/mes decía, y como a mi no me sonaba esa cifra de los recibos que pago, tuve tiempo de mirar los movimientos del banco en el ordenata mientras me daba la chapa y comprobé que esa cifra no se correspondía con los recibos que me llegan de ese nº de teléfono, a nombre de T.O.C.T.E.S.A.
Quise aclararlo pero el tío no tenía ni idea de que es T.O.C.T.E.S.A.**, y tampoco me podía decir en que sucursal me cobran esos recibos de sesenta euros que según él iban a mantener, -no puedo darle esos datos decía- así que aumentaron mis motivos para pedirle que me dejara en paz pero nada, incluso creyó que me podía pasar ya a la parte en que te ponen una grabación y tienes que decir SI como un loro a todo lo que te pregunten, aunque no sea lo que te acaban de asegurar, porque luego tras hacer el contrato vuelves a hablar con el primer vendedor y ya te hará los descuentos pertinentes me explicaba, mientras yo visionaba el típico timador de la calle con las tres cartas en rápido movimiento que debes adivinar ,tras haberte implicado el cebo de turno cuando en un momento de debilidad te paras a echar una ojeada.
Yo, horrorizado, seguía intentando llegar a su cerebro mi NO INTERESA, pero el caso es que me va y me pone con la grabación de marras…

Carmen andaba preparando la cena y se fué la luz, se salta el automático ya sabes, y pensé que a lo mejor me dejaban así en paz, pero tras reiniciarse el router tras el chispazo, héte aquí que suena inmisericorde de nuevo el teléfono… el teleoperador dale que te pego a la carga.
-¿porqué ha cortado Don Alfonso la comunicación?
-Una casualidad, se han saltado los plomos, pero le repito que no quiero saber nada, no me interesa
-¿Pero por qué, si es gratis Don Alfonso, esto es una ampliación de nuestro servicio totalmente gratuita
-Te repito que ni me interesa la oferta ni contratar nada
-¡Pero Don Alfonso! -y el tío vuelta a largar el discursito que tienen preparado

Quiso ponerme de nuevo con la grabación, lo hizo y les peté el tinglao pidiendo explicaciones en vez de contestar los SIES de rigor, tuve que hablar con dos supervisores del elemento, se ve que el ambiente en su oficina se iba calentando y no conseguía educadamente que me dejasen en paz, una cosa increíble. Al final le colgué, y volvió a llamar media docena de veces, el tono pasó a ser desabrido y luego directamente agresivo, para decirle que se fuese a hacer gárgaras y que dejase de dar la plasta. Al final eran hasta insultos, pero como si nada. El tío debía pensar que le faltaba poco para acabar su trabajo y siguió insistiendo.
Volvió a llamar varias veces el sábado y empezamos a preocuparnos seriamente, aquello era mobbing teleoperadoril en estado puro, empezamos a pensar cosas raras, menos mal por fin el domingo debió de descansar y dejó de sonar el teléfono.

Ahora cada vez que suena el p. teléfono sufro taquicardia, me sube la tensión y se me hinchan las pelotas, ¿cree que es grave doctor?

** T.O.C.T.E.S.A. es una empresa de telefónica destinada a gestionar las facturas, tuve que recurrir a Google para enterarme

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Bueno, ayer no me hicieron esperar mucho y a las doce estaba en el quirófano. El mismo de la vez pasada.
-hombre tu por aquí otra vez, ¿qué va a ser esta vez? , me preguntaban celadores, enfermeras y anestesistas.

Sin anestesia general pero parecido, entre la epidural, otra en la ingle junto al nervio y algo más de sedación para que no les arme bulla, he estado medio adormilado o dormido del todo. A ratos notaba algo, bastante lejano, pero como encima te tapan el careto para que no veas nada me aburría y dormitaba otra vez.
Pero al acabar María estaba contenta, así que guapamente, no ha habido imprevistos ni cosas raras.
Eso si, al ver hoy las radiografías vaya susto. Joé, una flauta rellena de hierro, una cosa es un clavo y otra una barra de acero de un dedo de gruesa metida de punta a punta del fémur, literalmente, ocupando todo. A la entrada un clavo con forma de los de hormigón del doce a modo de pasador, como se ve en esta image de la derecha.

Ya he cogido la costumbre de examinar las radiografías al acabar de hacerlas, cuando te las pone encima de la cama el celador (la celadora hoy) para subirte de nuevo a tu chambre.
Es el único momento que puedo echarlas mano, luego ya las esconden y no te las enseñan ni a tiros, así que a pesar de las protestas de la celadora les he echao el ojo.

Y luego el clavorro se alarga hasta apoyar en la superficie dura del exterior del fémur en la articulación con la rótula, supongo que será porque ya no puede ir mas allá, apoyado ahí en la cáscara del hueso, a escasos milimetros de la cabeza de la tibia. O sea, tengo un fémur cascajo relleno de acero. Para romperlo ahora hará falta algo más que un accidente de moto. Va a ser divertido pasar detectores de metales. Como en el dibujo pero sin pasadores en la parte de abajo

Hoy se me ido yendo la anestesia del todo y duele un poco la zona de la ingle y la cadera por donde anda el pasadorcete, pero ya noto el alivio de los seis clavos que tenía roscaos en el hueso soportando el fijador por el exterior, que ya no están.

Mañana espero que me den el alta y el lunes siguiente al que viene cita para quitar grapas y para hematología seguido, a empezar con la quimio, como me ha explicado Quique, que Garazi se me ha escaqueao y eso que la dije que me iba a poner a buscarla por el hospi si no venía a verme. Me debe una. 🙂

Y para redondear la jugada se han llevao de mi habitación al compañero, su mujer, sus visitas y su tele encendida TODO el santo día. Por lo visto como estoy infectao el protocolo señala que nada de recien operaos al lado. (a éste le han puesto una articulación de acero en la cadera antesdeayer.)
Ahhhhh, que placer, poder dormitar placidamente en silencio y hasta disfrutar de un poco de musica en vez de anuncios de la tele.

quirofano-1
Jopé, y luego cuando lo lees resulta que parece tu esquela. Me refiero al papelito que me ha dado María en la consulta de trauma, al avisarme que el miércoles de la semana que viene me va a cambiar la fijación externa por un clavo dentro del hueso. La lista es como para asustar, creo que sólo deja fuera la combustión espontánea del paciente por causa de la anestesia.
Le he preguntado a ver cómo es el procedimiento para insertar el clavo en la caña del hueso, que con el tiempo habrá que sacar posiblemente, y me ha explicado que lo meten por un extremo del fémur, con una broca primero claro. ¡Ay!, ya me está doliendo. A ver si al menos sacan una foto de la jugada, que tiene que ser de snuf movie, taladrándote al bies por la cadera con una broca de medio metro.

Y la jefa me ha dicho que bueno, si es la semana que viene pase, ella estaba pensando en secuestrarme en su 7ª planta hoy mismo para forzar a los de trauma a operarme y no esperar un mes, pero si es la semana que viene puede aguantar. No veas el alivio, estar ingresao en el hospi unos cuantos días esperando a que te bajen al quirófano no es que me produzca escalofríos de placer. Y unos días de vacatas antes de quirófano tampoco me disgustan, aunque Garazi me asegure que lo del papelito con la lista asusta pero es como si cuando sales a la calle te pusieran en los morros otra con todas las posibles estropicios que te pueden pasar. Hace pufo, porque comparar entrar en quirófano a que te descuarticen otro poco con salir a la calle no es lo mismo, pero bueno.
Por cierto, ni un rasguñito de nada se me ha hecho a pesar de que el accidente que tuvo fué de órdago, con muchas vueltas de campana. Un moratón que ni se nota y tan campante. Se llevó un susto con su mozo, que se debió llevar un buen golpe en la cabeza y parecía algo serio, pero la baraka ha sido completa esta vez y tan sólo tiene que reservarle una parte de los mimos que reparte con sus pacientes. 🙂