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Monthly Archives: julio 2010

Anoche nos invitaron Mº Eugenia y su costillo a cenar en su casa en los bilbaos. Una gozada oye.  Una pocholada de casa, un piso antiguo reformado, tabiques fuera,  pero manteniendo y acentuando molduras y ese estilo de antes, una cena “medieval”  campechana y sibarita a la vez, salmorejo y pollo en pepitoria regados con la botella que llevé y un par más que se fueron sacando.   El tiempo se quedó corto disfrutando de la grata compañía y como mi hija estaba sin llaves pasadas las dos plegamos y volvimos para casa.

Cuando por fin tras cinco horas dando vueltas en la cama (lo de las cenas lo llevamos fatal, Carmen se tuvo que levantar y irse a ver la tele) empezaba a dormirme, arriba para el hospital. Hemos llegado tarde, le hemos alterado el planning a Garazi, pero ha bajao en un pis pas de la planta en cuanto han hecho el análisis, (es estupendo, los de hematología tienen el laboratorio al lado y en media hora ya está listo el resultado), todo va bien, plaquetas quince mil, en el límite pero como deben ser grandes según la jefa  no tengo petequias ni sangro, y tras buscar afanosamente ganglios malvados sin encontrarlos me ha dicho que hasta dentro de un mes salvo imprevistos no me quiere volver a ver la calva.

Un mes sin pincharme, (hoy me ha dolido) y sin desayunos hospitalarios…mmm

Y de lo del carnet hemos quedado en esperar ese mes a ver que analítica sale y ver de que hacer. Ahora con la décima parte del mínimo normal está un poco crudo.

Estoy pasando el blog a un archivo, para ver de dar forma a ese libro.  Sin comentarios de momento, que ya sale un tochito y  tengo que revisarlo.

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Del hospital echo en falta tres cosas, el pulsar un botón y que aparezca una chica guapa a ver que tripa se te ha roto, las camas articuladas, fantásticas para hacer caming intensivamente como el menda, (sentao con los pies en en suelo disminuye mi calidad de vida un 40% por lo menos) y la ducha con asiento incorporado, un cachivache insoportable excepto si te duelen los pies, entonces pasa a ser algo tremendamente práctico. Depende del cristal con que lo mires, ya sabes.

Toca estos días la concentración motera del pueblo, a la que falté el año pasado no por falta de ganas, atado a los tubitos de perfusión. Hace buen tiempo y salimos amparados en la masa de moteros que han tomado el pueblo, yéndonos de excursión por los alrededores, Lequeitio, Bermeo.

Obsérvese la cachava sujeta al costado de la moto, que incrementa su potencia en un 11%

Nos juntamos unos cientos de motos y van cerrando la carretera para nosotros, lo cual es divertido, normalmente toca lo contrario, el ceder el paso y pararse con las carreras de bicis y cosas de éstas. Ahora nos toca a los moteros. Los coches a esperar a la caravana serpenteante de dos ruedas. Y es de ver las caras de los pequeñajos al paso de tanta moto. ¿qué tendrán que les gustan tanto a los niños?…¿los pasajeros de atrás?

Lo que no me gusta tanto es que con esto de ir todos en rebaño, no puedes aparcar a tu aire cerca del bareto donde se van a tomar las birras. Hay que aparcar donde manda la organización.

Voy a tener que pedir que me pongan una plaza de aparcamiento de minusválido en las concentraciones de moteros.

Son los números a los que jugamos este jueves con el bote que sobró el día de la comida, nos cuenta lector A ver si hay suerte. 🙂

En casa seguimos atacando a los sobaos que me trajo AnaC, hechos por su madre. Están de 11. Gracias ama, gracias Ana.

Resulta que tengo el carnet de conducir recién caducado, y ayer me hice unas fotos y pasé a sacarme el “psicotécnico” en un garito ad hoc del pueblo. Empezó a hacerme preguntas la jefa y resulta que después de una quimio, operaciones o trasplantes hay que esperar meses para que te consideren apto. En concreto me pidió tener tres meses de analíticas normalizadas respecto a plaquetas, leucocitos y hematíes… Un palo en todo el morro 😦

Se supone que de plaquetas no alcanzaré valores normales en seis meses, mas tres hacen casi un año sin carnet. El desastre. Veremos que puede solucionar Garazi esta vez, espero no verme buscando analíticas en el mercado negro.

Veo que hay un par d comentarios de Doc pendientes de aprobación, porque están llenos de enlaces…los apruebo y veo las fotos, son de un ensayo con su banda, ¡¡¡menudo como te lo pasas!!!


Un abrazo muy fuerte Dr Rickenstain… 😉

Excepto por la ausencia de Doc ayer fue un día perfecto. Nos juntamos en batiburrillo viejos y nuevos amigos que andamos por este blog y creo que todos hemos estado muy a gusto.

Viejecita aparece por el pueblo a media mañana y damos un paseo a ver las estatuas de Moore y Chillida, abajo María sacando la foto a unos guiris para evitar eso de ¿Y papá por que no aparece en las fotos?, y es que esta mujer está en todo. En persona excepto por un aire mas jiponcio eres tal y como te leía, María, un terremoto contenido en una caja de acero al cromo-wanadio con forma de frasco de perfume. 🙂
Luego subir a Lumo para ver Gerni a vista de pájaro. María ya ha dado una vuelta hasta Laida y Laga antes con el taxista que la ha traído y ya conoce el encanto de lo que yo llamo “mi vueltita”.

A la una ya estamos todos y todas en el Piamonte haciendo risas y presentaciones. Tengo el placer de conocer a Begoña, la encantadora costilla de Obi, y de reencontrarme con Mª Eugenia, la última vez creo que fue hace unos treinta años, pero como si hubiera sido ayer. Reforzamos los votos para nuestro peregrinaje al Eme, que será dentro de poco.

Antes de la hora ya está el personal queriendo ir al castillo, hay expectación, y allá nos vamos a buscar a Igor y ver que nos pone.

Ricardo llama como prometió y por un rato estamos todos.

Las croquetas están exquisitas, los tres entrantes y el bacalao y la carne están excelentes, apenas puedo acabar el postre, quizás lo mejor. Viejecita ya ha salido pitando a coger su vuelo y como ella misma anunciaba, se lo ha perdido. Cachis.

Hay una boda en otro piso pero nosotros estamos solos en el comedor y a nuestro aire, Igor nos deja fumar y evitamos la procesionaria entre plato y plato, que son muchos. Luego subimos arriba a la torre a seguir de cháchara, se está fenomenal.


El sol pegaba bien así que mas tarde nos fuimos de nuevo al piamonte donde a la nueve estábamos todavía la mayoría sorbiendo gin tonics y charlando un poco de todo, excepto de fútbol. 😀

Mª Eugenia me dijo que hiciese un brindis cuando nos sentamos a la mesa, el no saber muy bien que y como decirlo, el miedo escénico y la posibilidad imagino de soltar el moco me lo impidieron, me estuvísteis dando jabón todo el día, así que a ver si ahora aunque sea en diferido y muy breve lo hago.

Levanto mi copa;

Quiero agradeceros a todos el estar aquí, me hace muy feliz, y al apoyo que estos años me habéis dado, que tantas veces ha sido fundamental para animarme en momentos muy difíciles.

Y brindar por la amistad y por todos, especialmente por Doc que no ha podido estar hoy aquí.

Por vosotros.

La visita al hospi ha sido rápida y a media mañana estamos de vuelta. Garazi dice que todo va bien, el lunes tendré que ir a pincharme al ambulatorio del pueblo y llamarla al mediodía para ver si hay que poner plaquetas o no, que será que si, toda contenta estaba de que no me hubiese hecho reacción la última vez, por sus brebajes premedicatorios.

Han caido cuatro gotas a la noche, de puro barro por cierto, los coches hechos una pena, a brum brum le he pasao el trapo, pero para mañana he encargado buen tiempo;

Al Castillo he mandado hacerle una limpieza general esta semana, estaba lleno de polvo y yerbajos.

Me ha quedado monísimo

Tan sólo recordaros el menú, (son casi la una y me ruge la tripita);

Croquetas variadas
Ensalada de langostinos y vinagreta de trigueros
Hojaldre de verduritas y gambas salteadas
Bacalao confitado , ajo blanco y pil pil de ibéricos
Laminas de entrecotte con crema de patata y salvia
Pastel imperial, crema de leche tibia y helado de galleta

A la una en el trattoria a juntarnos y tomar un lambrusquito.

😉

Esta mañana tocaba traumatologia, sacar la placa y ver como anda la fractura de consolidada. Y ha salido bastante guapa, con una parte de la fractura al menos ya unida y con buena pinta.
María la trauma me cita para dentro de seis meses, lo ve bien. Cuando le digo que ahora empiezo a caminar, tras el trasplante y la neuropatía galopante, y que me duele la fractura al hacerlo no resiste la tentación de buscar donde duele y cuanto, aprieta…
-Hay, ahí duele si…
-Bueno, es normal
comenta con una sonrisa de profesional cualificada.

Los pies duelen menos cada vez, poco a poco la cosa, pero se nota. De todas maneras sigo andando poco y mal, pero lo por lo menos empiezo a hacerlo con continuidad, algo es algo. Y de momento no hay en lontananza mas tratamientos que me puedan volver a dejar hecho un higo pisao. El test de pennick por fin alcanza valores normales y ayer hasta estuve tres horas de playa tomando el sol… 🙂

Así que tras pasar la visita del viernes a hematología nos queda una espléndida reunión de amigotes. A ver si hace buen tiempo, en principio va a hacer un día espléndido, para disfrutar a tope del día. Ya tengo listo en el portátil un vídeo de Doc tocando con su grupo para presentarlo al propio y brindar por ti Ricky. 😉

Ayer subí a Lumo, concierto de violín y piano a las ocho y media, Axel está grabándolo y quiero hacerle alguna foto mientras escucho un poco a ver de que va.
Ver no veo nada, hay gente en la iglesia hasta el pórtico, así que como no puedo ni entrar, mucho menos sentarme, me pongo el casco otra vez y me voy para Laga, a ver la puesta de sol que presumo gloriosa.

Al llegar le peña apuran las últimas olas, rebañándolas antes de tener que salir a quitarte el salitre comentando esa izquierda de dos metros que te has pillao.

Los contraluces que inspiran…

Y el sol que se despide un día más

En grata compañía, cuando hay olas siempre hay viejos amigos saboreando el momento, hoy me encuentro con don Relax y disfrutamos de palabras y silencios.


Temprano me he levantado y en un pis pas, sin despertar a Carmen me ido para el hospi.

A la ocho y cuarto allí, la fila de coches optaba mayoritariamente por el parquing subterráneo y como bajaban en manada y las de minusválidos estaban libres todavía me he metido en la primera a mano. Me han seguido en tropel a ocupar los demás vacíos, todos.

Dejo el papelito en las cestas, ambas dos, de la enfermera que me tiene que pinchar ahora y de la consulta de la jefa, al lado, pa después. Así ya saben que he llegado y puede que me ahorre tiempo luego, como en principio en efecto hoy ha sido.

Sale la enfermera tras su pinchado paciente al rato, ve la primera hoja, la mía de analítica, que es la última del montón de carnets de consultas mas normales y tras cogerla me busca con la mirada, no le cuesta mucho, estoy detrás a un metro y medio.

-Alfonso, pasa

Me siento culpable, adivino las miradas torvas preguntándose que diablos tiene el tío éste cojo para saltarse la cola… pobres, ya les tocará pasar por la UCA a pincharse potingues mas adelante como se descuiden.

-Hola pochola, ¿dónde anda Josune?, ¿vacatas?

-si, la semana que viene ya vuelve, está fuera

Comentamos donde y de paso le digo que seguramente habrá que poner el reservorio hoy, que la jefa me tiene ya encargasda las plaquetas, y contra menos agujeros mejor, así que sale a preguntarle a Garazi, el tiempo pasa y noto una oscura vibración negativa que zumba fuera de la puerta.

Vuelve a los cinco minutos mi chica, en efecto ponemos reservorio.

Ni me entero de cuando me saca la sangre cascando de esto y lo otro y ya estoy listo. Salgo en exquisita línea recta hacia los ascensores sin mirar a la gente directamente, pensando en el desayuno.

La puerta del ascensor esperándome, en la barra mi hueco de pedir y el correo,  me ponen un cafecito y un suizo y la mesa mas cercana está libre, allí me leo medio periódico mientras doy cuenta del descafeinado de máquina y del bollo.

Bajo a la calle a hacer tiempo y tomar el aire media horita y cumplida casi la hora para el análisis subo a consulta. A los tres minutos la auxiliar desconocida para mi, novata imagino, me llama, estoy a su lado, me identifico, y me da mi historial y que vaya para la UCA, que la jefa pasará por allí.

Dejo el tocho en la UCA y todavía tengo que bajar a admisión a pedir los tickets, esto es lo mas pesado, esperar al pesado de delante en la cola a que acabe su perorata. No espero y me apoyo con él en el mostrador, para aliviar mis pies, quieto parao de pies no lo soporto.

El menda se da por aludido y ahueca el ala, me dan los papelitos de admisión y otra vez para arriba al segundo.

No me hacen esperar, pero a una silla que me mandan… gruño un poco y me pasan a una cama al rato, esto es otra cosa.  Como ya llevo el reservorio con la chincheta puesto no tardan en poneme la premedicación, un cocktel de antihistamínicos, corticosteroides y demás zarandajas que me deja adormilado.

Oigo una voz familiar, abro los ojos y ahí está Garazi, cascando por teléfono.

La conversación es seria, con monosílabos de este lado hasta que pregunta;

-¿Un masa grande en el pancreas?…

Se retira a hablar mas lejos y me adormilo otro poco hasta que me despierta con su atronadora energía, sonriendo con ese lunar junto a la boca que me encandila, y la miro y requetemiro esa carita de ángel del torbellino mientras me pasa revista, hoy no me ausculta, y mira que me tiene a tiro en la cama. Da igual, cuando todavía no he dejado mi embeleso  ya me está despidiendo hasta el viernes que viene. Me insiste en que salga, que disfrute, y me siento un poco como el condenado al que se le concede el último deseo…-disfruta mientras puedas, -parece que quiere decirme, -que puede que no sea mucho.

Vuelvo a adormilarme.

Como las últimas veces las chicas de las plaquetas aparecen antes de que se haya acabado la última bolsa de premedicación, y como las demás ocasiones dicen

-Bueno, volveremos dentro de un rato

¡¡¡AHHHHHHHHH!!!, hubiera gritado, que no lo he hecho, pero tendría.

Media hora, se me hace una hora lo que tardan en aparecer de nuevo con mi dosis de trombocitos irradiados, la necesito para poder salir de aquí, que mono mas cruel.

Me la pasa lentamente, dice que para evitar reacciones. Me adormilo y despierto dos o tres veces, no veo la bolsa bajar, le subo el caudal y la siguiente que me despierto y miro ya está kaput. Aviso, con un pedo del cuatro. Tanta premedicación te deja grogy

Me quita los trastos y me pregunta como vuelvo, en coche le digo, conduce con cuidado me dice.

Y lo hago, medio adormilado pero atento aterrizo en casa cinco horas después. Y menos mal que no ha habido retrasos.