Skip navigation

Después de casi un mes en la pecera, aislado del mundanal ruido, mi cerebro empieza derretirse.

Entre el staff de hematólogos de la 7ª planta están Garazi, mi jefa de referencia y Cristina, un poco su contrapunto y mi némesis.
Me explico, Garazi es morena y alta, temperamental, alegre y vocinglera, expansiva como una detonación, te enteras cuando llega al instante por sus voces y risas que se oyen por toda la planta por muy cerrada que esté tu puerta y alejada tu habitación. Una ondarresa de libro.
Cristina por contra, rubia y menudita, mas bien seria y callada, le hace el contrapunto a la perfección. Aparte de ser dos chicas preciosas cada una en su estilo y buenas profesionales aparentemente poco más tienen en común.

El viernes Garazi me decía contenta que los leucocitos llegaban ya a la cifra mágica, 500, y que este sábado iba a ser demasiado pronto pero que el lunes a la calle. Huelga decir mi alborozo.
-A ver mañana como entra Cristina a tu habitación, si con mascarilla o no.

Hoy estaba de guardia Cristina y ha entrado con mascarilla. Un soplo helado me ha recorrido de arriba a abajo.

-¿Cómo van esos leucocitos?
-Están en 600
-¿Y sigo en aislamiento?
-Si
-Pero si el lunes me largo…
-Huy, ya veremos
-Mujer, ya he pasao del los 500 dichosos bichos
-Ah, pero es que hay varios tipos, los escuchiformes, los cuneiformes, los eosinópaters, y el del laboratorio no va a poner a contar los diferenes tipos el pobre.
-Pero ¡Garazi me dijo que el lunes salía!
-Ah, pero el lunes Garazi no sube a planta, se pasa el día abajo pasando consultas…me suelta con una sonrisa al salir de la habitación

El soplo helado del principio se convierte en un gélido huracán que me deja hecho un carámbano con forma vagamente humanoide.
Desde entonces maquino como hacer presión para revertir la situación. Entre quemarme a lo bonzo , secuestrar una auxiliar y amenazar con estrangularla con los tubitos de las bolsas de suero si no me ponen una ambulancia con las llaves y gasofa para llegar a casa en la puerta, afilar un kleenex con el que degollar a Cristina o simplemente vestirme y salir reptando a las tres de la madrugada, que es cuando el pasillo está tranquilo.


Hoy ha estado mi hija gastaespejos a verme.Algo es algo.

Y ha salido de esta guisa hasta el parking, provocando como es lógico miradas estupefactas. Ole los carnavales y los catorce años.
🙂

Anuncios

3 Comments

  1. Bonitos ojos los de tu chavala gastaespejos. (no me extraña nada que los espejos le gusten).
    Por cierto: ¿No te estará preparando una escapada con eso de salir disfrazada? Que ese tipo de tretas son típicas de las películas de huídas de stalags.

    De todas maneras, yo, como tú, no lo haría. Esperaría a mañana, que es muy posible que la propia Cristina te mande para casa. Y si no, al martes, para comprobar in situ el pifostio que monta Garazi al verte todavía en la pecera…
    Y mientras tanto, duro con las jaculatorias.

  2. ¡¡¡Acaba de aparecer Cristina sin mascarilla y muy contenta contándome que estoy en 1900 leucocitos, ya no hace falta clasificarlos, sobran, 36.000 en plaquetas (20.000 ya serían muchas)y hemoglobina en valores casi normales de persona sana.

    ¡¡¡AAUUUUUUUUUUUUU!!!

    ¿Habrá sido por leer este post? 😉

    😀

  3. ¡¡¡Enhorabuena!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: