Skip navigation

A las diez y cuarto como un clavo en Deusto, una hora muy potable para un PET, ya que para las doce estaba fuera comiéndome un pimiento relleno al lado.
Sofía, la enfermera de allí ya me conoce, me pone un seguril al llegar, con el contraste radioactivo, para mear ese litro de agua que te dicen bebas una hora antes de llegar.
Releo la misma revista de historia que hace seis meses, (la única entre un moncito de Holas y similares) que sigue lustrosa, poca gente la debe de coger, mientras meo un par de veces. Luego Sofia me invita gentilmente a pasar a la máquina. Es joven, agradable y muy atenta. Por cierto, me ha puesto la aguja en la mano (la vena del brazo parece la de un yonqui la pobre y procuro que la usen lo menos posible) y suele doler un poco pero ni lo he sentido. Buenas manos tiene esta chica.

Luego he estado media hora dentro, mientras me escaneaba la mitad superior. Cuando llevaba veinte minutos las ganas de orinar habían vuelto con fuerza, cinco minutos después estaba explotando y llamo sin saber si alguien me oye… a la segunda aparece la enfermera, le explico desde dentro del anillo, me ofrece traer un conejo y “encargarse ella de todo” para facilitarme la micción… glups, a pesar de que ando hecho unos zorros todavía no he llegado a eso de que te la cojan para mear, así que decido que podré aguantar los cinco minutos que me quedan y me deja para acabar.
Inenarrables cinco minutos con el seguril aumentando la presión en mi vejiga cual plez globo…
Al salir por fin casi me meo al intentar levantarme, pero consigo bajar de la máquina y llegar hasta el baño a largar medio litro de agua transparente.
Luego vuelta a la máquina veinte minutos para hacer las piernas y me quedo dormido. Lo que relaja mear a gusto.
Luego vuelta para Gerni, ha pasado la helada de la mañana y hace hasta calor. Comemos de camino en el bar que curra una conocida y a hacer siestita a casa. Que lo de estar medio palmera también tiene sus ventajas oiga.
Y otra semanita ahora hasta el próximo lunes, que toca visita a trauma y hematología. Después me andarán en la pierna para cambiar de fijaciones externas a internas creo. A ver.

Anuncios

3 Comments

  1. A ver que te cuenta Sofía…;-)

  2. Tiene bemoles, se pasa uno media vida soñando con que una chica tan mona te diga estas cosas y cuando por por fin te pasa sea en estas condiciones… 😀

  3. Bueno, mientras te la coja Sofía vas bien. Cuando te lo ofrezca Pedro el Celador ten cuidado! 😉


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: