Ayer tocaba consulta y fuí tempranito a las ocho y media con Camen a ver si había suerte y acabábamos a media mañana.
Jajaja
A pesar de no ser lunes mogollón de gente, lo cual te permite ir cultivando amistades, algo es algo. Del pueblo estamos varios.
Cuando por fin Garazi no lleva a unos cuantos a otra consulta a esperar otro rato y nos pasa, que calor, nos cuenta que el tratamiento con Velcade fantastico y que ha sido casi perfecto, a lo que le miro a esos ojos pícaros y le digo que eso que quiere decir, me lo aclara, el nodulo inicial al lado de la tráquea sigue activo, y ha decidido irradiarlo…radioterapia, con otro ciclo de velcade mientras para ir haciendo boca… grrrr (imagino que su valoración sobre el velcade se basa en que aguanto bien los frecuentes efectos secundarios y que no avanza el linfoma).
Me manda a la UCA para empezar el siguiente ciclo de Velcade rituximab y corticosteroides, ya de paso para completar el día, saldremos a las cuatro y media de la tarde, tras retrasarse la farmacia por problemas de comunicación interna en preparar los medicamentos hasta que les avisan de la UCA conmigo esperando con el suero puesto.
Garazi me da un palelito en la consulta y me dice que lo tengo que llevar a Cruces para pedir cita en radioterapia, que se hace allí. Le pregunto si no se puede pedir cita por teléfono sin tener que ir allí y me dice que si. Me quita un peso de encima.
A la tarde llamo, al llegar a casa y me dicen que llame por las mañanas…
Esta mañana llamo, me pasan con radioterapia y me dicen que tengo que llevar el papelito, que lo puede llevar cualquier familiar y que están hasta las nueve… (y Carmen perdiendo horas ayer sin saber que hacer en Galdákano mientras me ponían bolsitas hasta las cuatro) y no, no se puede mandar por fax.
(pues me podían haber pasado ayer la centralita a la tarde con ellos al menos).
Así que me cojo el coche, le bajo a Carmen al ambulatorio al médico, ayer a la noche le empezó a doler la base de los dedo meñique y anular, y esta mañana está que no aguanta de dolor y me dice que volverá a casa paseando, me voy a Cruces con el papelito. Parece una tendinitis o una bursitis.
Una hora para ir, otra media hora para aparcar en cancoño, como de cotumbre, y cinco inutos para que una amable enfermera me coja el palelito y me diga que ya me llamarán para una cita que presumo es firmar el otro consabido papelito de autorización para que que achicharren a gusto el pecho sin que puedas protestar luego si te queman de paso algo al lado.
Vuelvo a casa seguido al menos, le llamo a la costilla llegando y me dice que está en la cama, cojo el pan y subo a casa. La han entablillado y está la pobre muy dolorida, tendinitis le dicen en principio, la enfermera primero le ha enyesa el brazo, desde el codo, le dice Carmen;
-Oye, yo tengo dolor en la mano, en la palma aquí arriba, entre estos dedos, no en el brazo…
-Ahivá, yo creía que era la muñeca donde tenías el problema, pues habrá que volver a empezar
Y la profesional quita lo que había hecho y le entablilla ahora la mano… y entre tanto toqueteo y meneo ha venido a casa sujetándose la mano con un dolor inaguantable. Me ha recordado aquella vez también en el ambulatorio en que una asustadísima enfermera me intentó coser unos puntos en un corte limpio de formón en la mano con una aguja con la punta doblada y sólo tras comprobar que no podía, haciendome un daño del copón y casi desgarrando la herida, a pesar de que le decía lo que pasaba suavemente. La tía bloqueada ni oia. Un horror. Menos mal que suelen ser excepciones.
En fin, así que paso a la labor de cuidador de momento a tiempo completo, la tengo mas tirada que una colilla y quejica a mas no poder, haciédole comiditas que no sean purés, esta hasta el moño ya, masajes abundantes (la espalda también le está haciendo la cusqui) y mimos varios, menos mal que le he pillao a mi hija para bajar a hacer las compras, la pierna va mejor (ando con una muleta en la calle y en casa me atrevo a andar sin ellas un poquito) pero subir media docena de bolsas de la compra sigue siendo una pesadilla.
Y de momento y durante unas semanas se me acabó el chollo de un par de pastillas de antimicótico en casa, vuelvo a estar en el hospi la mitad de los días y la otra mitad en Cruces…
arghhh
Ultimamente el personal me saluda en el hospi con un “Alfonso, otra vez aquí, a ver cuando acabas de una vez”…lo dicen sonriendo y no les rechinan los dientes, menos mal.
Sobre el trasplante, que Garazi está con unas ganas de la pera de hacer, (no se si es por que mi expediente mide ya mas de un palmo pero no falla, siempre me dice las ganas que tiene de acabar con lo mío) le pregunto sobre la posibilidad de encontrar en los bancos uno compatible, me explica que si la mortalidad en casos normales el del 30% en mi caso, con la micosis y los palos que me he llevao, y dado que el trasplante de un donante conlleva años de defensas bajas elevaría a un 70% por lo menos mis posibilidades de palmar así que no me quire llevar a la guillotina y no se lo plantea.
Le agradezo la claridad expositiva, me encanta saber a que atenerme. Que estos médicos tienen una tendencia a engañarte “por tu bien” que a veces hay que cojerlos con pinzas. ¿Eh Doc?

Edito para poner radio de la mano de Carmen, pero al escanearla se oscurece y no se aprecian los detalles.
